“Lo de no hablar no duró, al poco tiempo ya no podía hacerte callar. Pero estabas encantadora intentando impresionarme con William Blake y tus grandes planes.
Yo no tenía ni idea de que hablabas, pero no podía evitar que me gustara escucharte.
En ese momento me enamoré de ti” – Posdata te amo.  (Cecelia Ahern)